¡Ya a la venta, en libro, “Érase un hombre a una corbata roja atado”!
Por primera vez la historia se escribe en papel.
Cómpralo online en:
Le conocí a través de una página de contactos. Comenzamos a hablar y me dijo que trabajaba muy cerca de donde yo vivía. Durante la maña...
El tatuaje le ocupaba media espalda, desde el hombro derecho hasta la cintura. Tumbado bocabajo sobre la cama, el dibujo de una geish...
Se miraron un par de veces en el gimnasio; primero de forma causal, luego sosteniendo un segundo la mirada, después sonriéndose con l...
Copyright © 2012 Érase un hombre a una corbata roja atado
0 comentarios: